lunes, 8 de noviembre de 2010

La cara más humana del mercado de juego online

Autor:  E. Arrieta

Las apuestas online en España mueven 575 millones de euros y 200.000 jugadores al año. Un negocio que no siempre se ha asociado a la moralidad (existe un debate en torno a la conveniencia de permitir publicidad de firmas de apuestas en equipos deportivos) y en el que sorprende una compañía sin ánimo de lucro, Paf.

Esta empresa, de capital público, poseía hasta la llegada de Internet el monopolio estatal del juego y las apuestas en su territorio natal, Åland, un espacio conformado por 6.000 islas, con un marco político semiindependiente de Finlandia. Al margen de los casinos presentes en Åland, Paf fletaba ferries-casino por medio mundo, actividad que aún mantiene.

Internet

En la actualidad, la mayor parte del negocio procede del juego online. “Creamos el portal web en 1996, cuando Internet era un medio aún incipiente. Nuestro primer cliente procedía de Asia, y eso nos hizo caer en la cuenta del potencial internacional de la Red”, afirma a EXPANSIÓN Anders Ingves, consejero delegado de Paf.

La compañía escogió España para abrir su primera oficina fuera de las fronteras nórdicas, en 2009, en la que hoy trabajan cuatro personas. “España es un mercado de gran potencial, con unos hábitos muy arraigados para juegos como la lotería”, declara Ingves. Pero advierte: “La regulación del juego online es indispensable, siempre que ésta no limite las licencias. Sólo así se logra la transparencia y se evitan ciertos abusos”.

El año pasado, la facturación de Paf ascendió a 88 millones de euros, de los que casi veinte millones se destinaron a acciones de tipología social. Concretamente, unos doce millones se dedicaron a evitar la adicción al juego de los propios clientes de Paf. “Cuando alguien gana más de 25.000 euros, le llamamos por teléfono y le damos una serie de consejos para evitar que se enganche y que malgaste el dinero”, explica el primer ejecutivo de la compañía. Los consejos más habituales tienen que ver con no contar a otros la cuantía ganada “hasta que la persona no interiorice lo ocurrido. Les pedimos que dejen de jugar durante un tiempo y les proporcionamos asesoramiento financiero si lo requieren”, agrega Ingves.

Proyectos

Los siete millones de euros restantes, que figuran en la cuenta de resultados como el beneficio neto, se destinan a apoyar proyectos para el bienestar social en Åland y organizaciones sin ánimo de lucro.

En España, Paf tiene como socia a la Fundación Atlético de Madrid, con la que colabora en varios proyectos como, por ejemplo, la reconstrucción de un hogar para madres solteras primerizas en la ciudad de Rosario (Argentina).