miércoles, 8 de octubre de 2008

Hay sólamente una cosa en el mundo peor que hablen de ti, y es que no hablen de ti


La publicidad desde sus comienzos ha seguido como principio el objetivo de emitir un mensaje con el que intentar conectar con el consumidor.

Pese a que la saturación publicitaria estimula en la cuantía de mensajes e impactos publicitarios crezcan hasta cuotas en los cuales es complicado el procesar tal información y en diferentes momentos sus mensajes dan como consecuencia resultados negativos.

Aunque la publicidad persistentemente se ha fundamentado en la creatividad popular para generar mayor impacto o atención, posiblemente este tipo de maniobra solamente no sea correcta para causar el efecto deseado. Por todo ello, en estos momentos se apela a otros mecanismos y estrategias de Marketing ya que complementándose se puede llegar a hasta triplicar los efectos de una campaña publicitaria.

El mayor auge reside en acompañar la campaña publicitaria con una dosis de medios de comunicación, en la actualidad Internet es la clave para que el producto o servicio este mas tiempo en contacto con el consumidor y de ahí a que este se interese por él.

Infundir curiosidad desarrollando polémicas avala y garantiza la atención difundida por los usuarios cuando el "contexto o contenido" del mensaje arranca las ideas instituidas o se exhibe de una manera poco usual. Esta es sin duda o una fórmula para generar el mayor ruido posible con la que la propia acción publicitaria adquiere un verdadero efecto viral.

Ciertamente el ser polémicos puede repercutir una mayor expectación pero ello no da certeza ni quiere decir que nuestra imagen como marca salga beneficiada.

Fuente: Marketalia